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Ventilación, climatización y COVID-19

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En los locales sin ventilación mecánica o insuficiente, se recomienda la ventilación natural:  abra las puertas y ventanas con la frecuencia y el tiempo necesario para alcanzar una óptima renovación del aire interior.

Se recurrirá, si es posible, a la ventilación cruzada mediante la apertura de ventanas y puertas en lados opuestos de la habitación. También debe estar distribuida: es preferible en lugar de abrir mucho una ventana, repartir la misma apertura entre el mayor número de puntos.

No obstante, es frecuente que los locales y edificios cuenten con sistemas de ventilación mecánica. En tal caso, deben aportar caudal suficiente de aire exterior garantizando la adecuada calidad del aire interior y reduciendo la concentración de aerosoles.

Incluso en estos edificios con ventilación mecánica, es recomendable realizar una ventilación natural con ventanas de forma periódica.

Si se dispone de sistemas mecánicos de ventilación se debe realizar una revisión y/o mantenimiento riguroso por empresas o personal especializado, asegurando su correcto funcionamiento. Debe incluir revisión de rejillas, filtros de aire y conductos.

Se deben evitar en todo momento las corrientes de aire cuando no exista aporte de aire del exterior. Es decir, se debe evitar el uso de ventiladores de pie y techo, así como cualquier dispositivo que haga recircular el aire interior sin aportación de aire fresco.

Por ello, si se dispone de unidades de tratamiento con recirculación de aire, siempre que las condiciones de operación lo permitan, se recomienda cerrar las compuertas de recirculación trabajando con aire exterior.

Las mediciones de CO2 pueden ser útiles para establecer pautas correctas de ventilación, ya sea mediante ventilación natural, mecánica o híbrida. También pueden ser útiles como sistemas de vigilancia de la calidad del aire en espacios que se utilizan por grupos de personas variables en número, como restaurantes, salas de reuniones, comercios…etc. Así se consigue evaluar la eficacia de la estrategia de ventilación llevada a cabo en una estancia.

Para aquellos locales donde los sistemas existentes no puedan garantizar una renovación de aire adecuada, se puede valorar, por un técnico especializado, el uso de unidades portátiles equipadas con filtros de alta eficiencia HEPA. Los filtros HEPA deberán tener una filtración altamente eficiente del aire, con capacidad de retener aerosoles en porcentajes superiores al 99,95%, según la norma UNE1822.

Una incorrecta instalación y uso de los filtros HEPA puede ser contraproducente para la propagación de aerosoles posiblemente contaminados. Por ello, debe realizarse previamente un análisis técnico de la ventilación por personal técnico cualificado, titulado técnico de acuerdo al Reglamento de Instalaciones Térmicas de Edificios (RITE).

En caso de que los aseos cuenten con algún sistema de extracción, se deberá mantener funcionando permanentemente.

Si es preciso se recurrirá a la ventilación natural, manteniendo ventanas abiertas también en otros espacios para lograr flujos cruzados en todo el edificio. Sobre todo si dispone de extractor o de shunt de ventilación pasiva, puesto que la apertura de ventanas podría causar flujo de aire  desde los aseos al interior del local.

Es conveniente que se coloquen carteles advirtiendo que los inodoros se descarguen con la tapa cerrada, ya que la descarga del agua de los WC puede generar aerosoles susceptibles de contener virus.

Documentos de consulta para ampliar información:


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